La respuesta es un poco larga:
Recuerdo que cuando estaba en la secundaría, escuchaba canciones aisladas de rock en inglés de grupos como Limb Bizquit o Korn, digo aisladas porque no tenía los discos, y solo las escuchaba cuando iba de visita a la casa de algún pariente o amigo que tuviera cable, y que sintonizarán Mtv, la música sonaba bien, pero por dos canciones no puedes decir sí te gusta una banda, así que cuando alguien me preguntaba ¿Que música te gusta? o ¿Que bandas escuchas?, no sabía que decir, y respondía "Paulina Rubio y Ricardo Arjona" (No esta mal escucharlos, solo que ahorita me da risa jajajajajajaja) por la simple razón de que en mi casa mi mamá escuchaba el radio, y las canciones de ellos dos eran las que mas ponían. Después de algunas veces de dar esa respuesta y de que me dijeran "esa es música de señoras", prefería decir que no escuchaba música.
Al salir de la secundaria entre a una prepa de la Univer, y mis nuevos compañeros escuchaban rock en español y reague, así que con ellos fue que descubrí la existencia de la mayoría de bandas del rock mexicano, como Molotov, Panda y Control machete, bandas de las que me agrada bastante su estilo musical, y que ahora con orgullo puedo decir que me gustan. Hubo algunos cambios inesperados, y al cuarto semestre me salí de esa escuela, para cambiarme a un colegio de monjas, en el que cabe decir que terminé la prepa.
Pues bien, para el cuarto semestre los salones ya están divididos en grupos, y cualquier nuevo que entre, tiene que permanecer un tiempo en observación hasta que alguna tribu interna te admite en su selecto grupo. Pasaron unos meses, y me di cuenta que en mi salón había tres personajes que no eran de ninguna tribu, y que permanecían resegados igual que yo. Un grafitero que siempre dibujaba placas, un punk con mohicana verde y aretes en las orejas, y un metalero alto con el pelo largo hasta media espalda. Sin duda los tres son personajes que no entran bien en la ideología de un colegio de monjas y por alguna razón, ellos y yo formamos nuestra propia tribu. Cada uno escuchaba música muy diferente a la convencional, y grupos que para nada había escuchado ni tampoco tenía idea de que existieran. Braca. él grafitero me presto un disco de Cypress Hill y días después Julian, él punqueto me presto un disco de SKA-P. Los dos discos me gustaron bastante, y las dos bandas siguen siendo de lo mejor que he escuchado.
Un día estábamos en clase de religión, el maestro nos puso un disco en el que varias monjas cantaban el evangelio y otros rezos, nadie le prestaba atención ni tenía ganas de cantar.
Fue entonces que Jhonstone, el metalero, me dijo:
-Wey ¿Quieres escuchar música de verdad?- y me pasó uno de sus audífonos.
-¡No mames cabrón! A nadie le gusta tú música de gritos satánicos -le dijo Braca jugando- No corrompas a una pobre alma.
-¡Tú cállate baboso! Que vas a saber tú de música buena, si escuchas a puro negro marihuano.
-Bueno, tú sabes -me advirtió Braca-. Pero antes teníamos un compañero que se llamaba Tony. Y así como ahorita, este bato le puso una de sus canciones satánicas, y ahora él Tony esta en el bote por romper los vidrios de la iglesia que estaba por su casa. (Después supe que esa historia fue verdad)
-No hay pex- Le respondí a Braca, y agarré el auricular que me prestaba Jhonstone.
Bodom after midnigth era la canción que estaba en ese momento, Cuando el maestro se dio cuenta, nos castigo a los dos y nos sacó del salón.
Al salir ese día de la escuela se lo pedí prestado, y ya en mi casa escuché el disco entero sin distraerme y escuchando con atención cada sonido.
Realmente es una eminencia de disco.
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