Thursday, May 14, 2020

¿Y dónde jugarán las niñas?

En la secundaria nunca fui él más popular, ni él más amiguero, ni nadie sobresaliente por alguna cualidad especial. Solo era el serio, o el callado, porque no tenía nada que comentar ni esperaba que alguien me dijera algo. En pocas palabras, estaba deprimido, y me la pasaba pateando botes por la banqueta silenciosa, digo silenciosa, porque en la secundaria no escuchaba música que me acompañara en las penas o alegrías, y antes del primer semestre de prepa, apenas y conocía una que otra banda, así que no tenía una canción favorita, o una canción que no tolerara, en fin, una canción que me hiciera sentir cualquier cosa. 

Porque de eso se trata la música, de sentir la melodía y el estado de animo de la banda.

Ahora es común en todas las personas tener su propio soundtrack para cada momento y situación de la vida (situación de la que spotify supo aprovechar) y es por eso que surgieron las perronas pa´ trapear, las de cajón para las fiestas, el mix de Chente con José José, para cortarse las venas y sabe que tanto más.

 El primer día en la Univer, después de salir de clases, fui a perder el tiempo a Plaza Patria, donde lo único bueno que había en ese entonces eran las nieves Bing, y Mr. Cd. Después de terminar de comer, me di una vuelta por la plaza, y fue cuando me encontré un compañero de mi nuevo salón. Él me reconoció y me habló.

-¡Qué onda compa!-me saludó- ¿Estás conmigo en la Univer verdad?

-Si -le conteste-, también te reconocí.

-¡Ajas! Soy Miguel. ¿Y tú eres...?

-Maurilio -le respondí.

-Ah sí... si, lo olvide. ¿Y qué? ¿Qué andas haciendo por acá?

-Pues nada especial, estaba aburrido y solo vine a comer.

-Ajas..., ¿Y qué? ¿Te vas a quedar ahí o qué? Sí solo vas a estar de calienta bancas mejor caile, estoy haciendo tiempo en lo que llega mi mamá.

-Órale -le dije- ¿Pero qué vamos a hacer? 

-Vamos un rato a escuchar música a Mr. Cd. 

Sabía que vendían discos, pero no sabía que se podía escuchar música.

-¿Apoco se puede?

-Sí, ¿Pues si no es a eso a que más vienes a Plaza Patria?

-Simón, vamos.

Llegamos al Mr. Cd, y me sorprendí por la gran cantidad de discos diferentes y de instrumentos musicales que tenían. Más de 20 muebles, y todos atiborrados de cajas con cd´s. Pasee un rato por los pasillos, levantando ocasionalmente los discos que por la portada o el nombre llamarán mi atención. Y después de recorrer el área de música clásica, tribal, percusiones, 80´s, y 90´s, me detuve en el área de Rock en español, a simple vista las portadas no eran una foto de la cara del músico o vocalista, y tenían imágenes mucho más provocativas o extravagantes que los otros discos. Además, los nombres de las bandas eran ofensivos, provocativos, o incongruentes, así que indudablemente llamaron mi atención. Tomé uno de esos discos para ver la portada, y leer el anverso. La banda se llamaba "Genitallica" y el logo del grupo era una flecha con la forma de un pene. Me reí de pensar en lo que podía cantar una banda con ese nombre, y lo regresé a su lugar (En ese momento no lo imaginaba, pero he ido a verlos yo creo que nueve veces en vivo). Caminé un poco más, y cuando llegué a las bandas con M, otra vez me detuve en seco y agarré el disco que llamó mi atención. La portada era totalmente inapropiada, y hasta se podría decir que vulgar. Solo se podían ver las piernas de una colegiala sentada sobre el asiento trasero de un auto con las bragas a medio quitar. Wow, en ese momento fue una gran sorpresa ver eso en una portada a la vista de todos. "Molotov", decía que se llamaba la banda. Gire el disco y vi la imagen del anverso, los cuatro miembros de la banda sentados en una estética leyendo revistas y pasándola bien, y a comparación de todos los otros discos que había visto hasta entonces, se veían contentos con lo que hacían, además de que era evidente que no les interesaba lo que alguien pensará de ellos. "Molotov" pensé, me gusta como suena. En ese momento el vendedor de la tienda se me acercó, y me dijo:

-Son una gran banda -me le quedé viendo a él, y luego a la caja que traía en las manos-, en caso de que te interese, ese disco ahora está en punto rojo.

-¿Y qué es el punto rojo?- le pregunté.

-Que te lo puedes llevar gratis en la compra de cualquier otro disco con precio mayor a doscientos pesos. 

No tenía ni un peso, así que la promoción en poco me beneficiaba. De repente llegó Miguel al pasillo, ya se me había olvidado que él estaba ahí.

-¿Qué onda, vas a comprar algún disco o qué?

-No pos no -no me pesaba, porque aún no los escuchaba tocar-. No tengo dinero.

-Ni pex -contestó.

-¿Tú si vas a comprar algo?

-Sí, creo que este grupo le gusta a mi hermana, y no le di nada en su cumpleaños- Me mostró un disco de La factoría, y me fije que costaba más de doscientos pesos, era una inesperada buena oportunidad.

-Oye Miguel ¿Me harías un paro?

-¡Ajas! ¿Qué? o ¿Cómo está la onda?

-Está fácil, el vendedor me dijo que en la compra de un cd, de más de doscientos pesos, este iba de regalo.- Le mostré el disco de Molotov.

-¿Dónde jugarán las niñas? ¿Y esto qué?

-Pues es una banda de aquí de México.

-¿Pero a poco te lo regalan? ¡Arre!, pues si no tengo que pagar ni un peso más de lo que voy a pagar por este disco, no hay pex.

 

Pagó su disco, marcaron el otro, y le desactivaron la alarma.

-Nomas dame cada uno en una bolsa diferente. -Le dijo Miguel al cajero, y le dieron una bolsa a él, y otra a mí. De repente sentí unas ansias encabronadas de llegar a mi casa y escucharlo. Nunca había escuchado un disco completo, y ahora tenía un disco original.

Y así fue como todo el disco se convirtió en mi primer soundtrack, y de como Gimme the power y Voto latino se convirtieron en las primeras dos canciones que me aprendí de memoria.


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